Eliminamos el gotelé, plastecemos y lijamos hasta dejar la pared lisa y lista para un acabado moderno. Precio por m² cerrado y protección extrema.
Se presupuesta por metro cuadrado de pared, y el precio depende sobre todo de UNA cosa: si tu gotelé es de temple (se raspa con agua, más barato de quitar) o está plastificado (pintado encima con plástica, lleva más trabajo). Ojo: un piso de 90 m² tiene entre 200 y 240 m² de pared — por eso se calcula sobre la pared, no sobre el suelo. Cuéntanoslo en el formulario con tus medidas (o unas fotos hechas con el móvil) y te devolvemos un precio cerrado, gratis y sin compromiso. Sin extras de última hora: el precio que te damos es el que pagas.
Moja una esponja y apóyala en la pared un par de minutos. Si el gotelé se ablanda y se puede raspar, es temple: la opción barata. Si el agua resbala y no penetra, está plastificado y hay que trabajarlo en seco. Dínoslo en el formulario (o mándanos una foto) y afinamos el presupuesto a la primera.
No damos una mano de pintura gruesa por encima y a correr. El proceso completo para dejar la pared lisa con acabado fino es este:
Es inevitable: para quitar capas de pasta adheridas durante años hay que raspar, plastecer y lijar. Mentir sobre esto sería absurdo: se genera polvo y suciedad. Lo que sí garantizamos es que protegemos de arriba a abajo suelos, marcos y puertas antes de empezar, y al terminar realizamos una limpieza exhaustiva para que no sientas que tu casa se ha convertido en una obra permanente.
Existe el caso: cuando el gotelé es muy fino, se puede ocultar aplicando una capa por encima, sin raspar. Pero seamos claros: los gotelés tan finos son muy poco habituales, y el resultado no suele quedar tan bien como quitándolo de verdad. Si tu pared resulta ser uno de esos casos raros, te lo diremos tras verla y te explicaremos la diferencia de acabado para que decidas tú con toda la información. Lo que no hacemos es venderte el apaño como si fuera el trabajo completo.
La mayoría de clientes lo encarga junto: quitamos el gotelé, alisamos y pintamos el piso entero de una vez. Sale mejor de precio que contratarlo por separado, la vivienda se protege una sola vez y te la entregamos terminada, lista para colocar los muebles.
Se presupuesta por m² de pared y depende sobre todo de si el gotelé es de temple (más barato de quitar) o está plastificado (lleva más trabajo). Mándanos los metros y una foto por el formulario y te damos el precio cerrado, gratis y sin compromiso — con la pared alisada y lista para pintar.
Apoya una esponja mojada en la pared un par de minutos: si el gotelé se ablanda y se raspa, es temple (más barato de quitar); si el agua resbala, está plastificado. Si no lo tienes claro, mándanos una foto y te lo decimos nosotros.
Lo quitamos de verdad: raspamos, plastecemos y lijamos hasta dejar la pared lisa con acabado fino, lista para pintar. Solo en el caso poco habitual de un gotelé muy fino se puede ocultar con una capa por encima — no suele quedar tan bien y, si tu pared es uno de esos casos, te lo diremos claro antes de empezar para que elijas tú.
Sí, es inevitable. Cualquiera que te diga que quita gotelé sin generar polvo te está mintiendo: hay que lijar mucho material. Lo que hacemos nosotros es proteger la vivienda de arriba a abajo antes de empezar y hacer una limpieza exhaustiva al terminar.
Una habitación se hace en 1 o 2 días; un piso completo de 90 m², entre 5 y 8 días laborables incluyendo el pintado, según el tipo de gotelé y el secado de las masillas. Fecha de final acordada antes de empezar.
Sí. El acabado es fino, sin ondulaciones ni marcas de llana, listo para pintura mate o satinada. Es el acabado moderno que se busca al quitar el gotelé — si quedara rugoso, no habría valido la pena el trabajo.
Cuéntanos qué necesitas y te pasamos un precio cerrado. Gratis y sin compromiso en Zaragoza.